El IVA diferido ofrece liquidez, pero puede generar riesgos fiscales y financieros
El régimen argentino de IVA diferido permite a micro y pequeñas empresas postergar aproximadamente 90 días el pago del impuesto, aunque su uso como fuente permanente de financiamiento puede acumular obligaciones difíciles de afrontar. En paralelo, el debate sobre los aplicativos de ARCA plantea límites jurídicos vinculados con el principio de legalidad, el derecho de defensa y la obligación de que el software respete las normas vigentes.
Puntos clave
- El Economista explica que las empresas con Certificado MiPyME vigente pueden presentar mensualmente sus declaraciones juradas y pagar el saldo de IVA en la fecha de vencimiento del segundo mes siguiente, sin intereses.
- Según El Economista, una empresa que adeuda cuatro millones de pesos mensuales de IVA puede mantener aproximadamente ocho millones de pesos correspondientes al fisco dentro de su caja.
- El Economista advierte que la caída del beneficio, una reducción de las ventas o la necesidad de cancelar obligaciones acumuladas podrían provocar una fuerte presión sobre la liquidez de las pequeñas empresas.
- Ambito sostiene que los aplicativos informáticos de ARCA son herramientas instrumentales y no pueden crear impuestos, ampliar bases imponibles ni restringir beneficios establecidos por ley.
- Ambito también destaca que los contribuyentes deben poder cuestionar errores, presentar documentación y obtener decisiones fundadas, dentro de los principios de legalidad y buena fe administrativa.